Los alumnos de la Facultad de Medicina de Sevilla reflexionan sobre las razones y las emociones que los motivan para estudiar medicina. Se invita a participar en el mismo a estudiantes de otras Facultades de Medicina u otras personas interesadas en participar en el mismo con sus comentarios (Students of the Faculty of Medicine of Seville reflect on the reasons and emotions that motivate them to study medicine. Are invited to participate in the students from other medical schools or other interested persons to participate in it with your comments). (Pablo Bonal Pitz).


¿Por qué no luchar?

Quedaban pocas horas para estar completamente libre, al menos este verano, me quedaba superar el último obstáculo… El resto de éxamenes de selectividad me habían ido realmente bien… Durante todo este tiempo me había guardado un as bajo la manga. La recompensa a estos dos últimos años de duro trabajo en bachillerato era poder estudiar la que dicen, carrera más bonita del mundo. Con esa ilusión me matriculé en Medicina. Sentía la necesidad de ser alguien en este mundo y que ese privilegio me permitiera ayudar, ayudar a aquellos más débiles, a los más necesitados, a mis enfermos… A lo largo de esta larguísima carrera las desilusiones y tristezas han sido muchas, pero no tienen nada que ver con la satisfacción y alegría de poder estar al lado, y lo más importante, poder aconsejar a aquellos que más lo necesitaban. Porque la salud es algo que hasta que no lo perdemos, no nos damos cuenta de lo importantísima que es. Y esa capacidad de poder diagnosticar y tratar a personas, está al alcance de muy pocos, de estos pocos que hemos luchado juntos, reído y llorado, día a día, por cumplir este sueño que en pocos meses veremos cumplido: Ser licenciados en Medicina.

Cada uno hace lo que sabe hacer.

Cada uno hace lo que sabe hacer. Siempre he creido que cada persona nace con una serie de cualidades que le facilitan la realización de determinadas actividades. Como ejemplo tenemos al mecánico que siempre acierta la avería a la primera, el camarero, que pese a ser las 7:00 de la mañana, te sirve el café con una amplia sonrisa, el vendedor que te convence y hace que te lleves ese artículo que nunca usaras, pasando por el músico que es capaz de hacerte estremecer con solo un par de acordes, el abogado al que nunca le faltan argumentos ó el arquitecto que es capaz de armonizar un edificio con la majestuosa naturaleza.Hay quien engloba esas cualidades en la palabra "don". En mi opinión, una palabra cargada de excesivas connotaciones metafísicas, y usada hasta el desgaste con fines demagógicos. Independientemente de mi desacuerdo léxico, es evidente y cierto que cada persona presenta características diferentes que le predisponen a realizar un trabajo mejor que otras.Una particularidad de los "dones", entendido el termino como antes he descrito, es que suele coincidir con la vocación. En mi opinión, la vocación es el sentimiento que te permite realizar una actividad durante toda tu vida manteniendo la ilusión y las ganas de seguir aprendiendo de ella.No digo que todos los estudiantes de medicina, ni que todos los médicos, y mucho menos que yo mismo tenga un "don" para practicar la medicina, solo digo que he estudiado medicina porque desde pequeño cada vez que me imaginaba el futuro me veia con una bata blanca. Ya que es una profesión que me sacia en mis necesidades más básicas: la intelectual y la humana.

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